RETOS DEL CRISTIANISMO MUNDIAL CON EL CONTEXTO MISIONERO DE LOS EUA – 2

 In Teología y Cultura

LA IGLESIA Y SU PARROQUIA

Hay que resaltar, como vimos en la sección anterior, dos cosas: primero, la vitalidad y desarrollo del cristianismo se encuentra fuera de los EUA[1] en continentes como África, Asia y América Latina, y segundo, los viajes misioneros a CP tiene ventajas y desventajas que son importantes para la misión de la iglesia local dentro de los EUA. Por lo tanto, pongo mi atención en la premisa teológica de este trabajo.

Por motivos de espacio no puedo hacer una investigación teológica exhaustiva, pero me baso en la proposición de Rietema, en la que demuestra que hay una mutua reciprocidad en el carácter de Dios dentro de la trinidad que ayuda a entender las MCP como una vía donde ambas partes son mutuamente edificadas.[2] Rietema argumenta que la trinidad es un modelo misionero donde cada miembro se relaciona, no como miembro de una jerarquía, sino más bien con igualdad, reciprocidad y mutualidad. Cada persona dentro de la trinidad participa una con la otra en una auto donación de amor que los lleva a dar, recibir, y someterse unas a otros, pero sin superar una a otro.[3]

El punto de Rietema, usando la imagen bíblica de Moisés, es que las MCP pueden tomar de este modelo de amor y mutuo respeto, claros patrones para sustentar una atmósfera en donde tanto el misionero/a como el que recibe la misión son edificados/as y cambiados/as. De la misma forma, esto no se limita a una ubicación geográfica, o a un modelo teológico particular, sino más bien que abre puertas para que las misiones a CP dentro de los EUA reconozcan cómo el cristianismo mundial está vivo y creciendo en otros países del mundo y pueda usar dichos modelos en la misión local de la iglesia.

Segundo, si podemos retomar el modelo de la trinidad como un modelo para la misión de la iglesia, esto nos lleva a pensar también en cómo la misión y visión tienen que incluir la comunidad donde se encuentra la iglesia local y no solo en viajes misioneros al extranjero. Es aquí donde el concepto de parroquia es de beneficio para mi tesis.

La idea de la parroquia como un nuevo entendimiento de la geografía de los EUA, puede ayudar a romper ciertos mitos hacia el avance de la visión y misión de la iglesia local. Particularmente es importante ver como dentro de los EUA hay interfases culturales y sociales que pueden fomentar una buena atmosfera para el diálogo y ver la vivencia del cristianismo mundial dentro de ciertos grupos religiosos.

Mi propuesta para la iglesia local es que tome en serio la misión local de la iglesia dando una nueva mirada a lo que llamamos: parroquia. Anteriormente la parroquia eran regiones geográficas que limitaban a la iglesia local a hacer su misión dentro de ella. Por lo tanto, una iglesia era llamada a trabajar dentro de un área geográfica y servir a su comunidad. Sin embargo, este fenómeno está cambiando en los EUA debido a rápidos cambios demográficos que han llevado a la población de un área a otra en muy corto tiempo. Un ejemplo claro de esto es la Iglesia Metodista Unida en el estado de Florida.[4]

A través de estos ejemplos, se puede ver cómo el modelo de parroquia como un lugar geográfico únicamente funciona bien dentro de un contexto mono cultural, social y religioso, pero falla en un contexto multicultural y multireligioso debido a que no se adapta a los cambios de su comunidad. La iglesia puede responder a esta crisis mirando a la parroquia no como un área geográfica en sí, sino como un lugar donde existe pluralidad religiosa, y múltiples contextos culturales y sociales. Si dicha atmósfera de intercambio y diálogo es fomentada, esto puede traer una nueva vitalidad a la iglesia local.

Por su puesto, hay varios factores que tiene que ser analizados más profundamente y que vale la pena mencionar de una forma rápida. Un nuevo entendimiento de la parroquia lleva al cristianismo heredado en su comunidad a entrar en dialogo con su rededor cuando hay cambios drásticos demográficos. Esto también lleva a la iglesia local a tener tensiones tanto teológicas, eclesiales, como litúrgicas, en su expresión religiosa. Y por último cabe mencionar que este entendimiento de la parroquia no es nuevo, sino que ha sido usado por el movimiento cristiano uno y otra vez en diferentes partes de mundo.[5]

Con este nuevo entendimiento de parroquia y el contexto local de la iglesia, puedo poner mi mirada a una aplicación práctica dentro de los EUA. En la próxima sección abordaré el problema migratorio dentro de los EUA como un campo en donde un nuevo entendimiento de la parroquia puede ayudar a dar nuevas soluciones al debate teológico a la movilidad humana.

APLICACIÓN Y EJEMPLO

La conexión del problema migratorio en los EUA con el fenómeno de las misiones a CP no es nada nuevo, y ha sido notado tanto por teólogas/os y antropólogos/as anteriormente. Por ejemplo, Santiago-Vendrell trae a colación este punto que necesita más indagación y que es de suma importancia para mi tesis en este trabajo. Hablando de los efectos de los viajes misioneros a CP dentro de los EUA, Santiago-Vendrell nota:

“En el presente, la gran mayoría de los viajes misioneros a CP de América del norte toman lugar en América Latina y el Caribe (particularmente Cuba y Santo Domingo). Irónicamente, los EUA está en estos momentos acentuado en un debate muy amargo en el tema de la inmigración ilegal, mayormente de países de América Latina. Los inmigrantes que son rechazados por la sociedad aquí dentro de los EUA son los que “reciben” la actividad de dichos viajes misioneros en sus países de origen. Antropólogos/as han notado que personas que “se alejan del ‘otro’ social en sus propias urbanizaciones, pero pagan dinero para relacionarse con ‘otros’ sociales [cuando están] en otros países. En sus lugares de residencia consideran a otros un problema social, pero en el extranjero son objetos de interés empático.””[6]

Es precisamente esta problemática la que quiero explorar después de construir una base teológica que entiende la parroquia desde una perspectiva más leal al evangelio, y que a su vez puede ayudar a un nuevo paradigma que nutra el debate teológico del problema migratorio de los EUA en la actualidad. Si de verdad podemos ver la parroquia con los mismos lentes que el cristianismo mundial usa para seguir creciendo alrededor del mundo, se puede ver que la misión de la iglesia local puede ser más efectiva sí reconocen, como fue mencionado anteriormente, las diferencias tanto culturales como religiosas que hay dentro de los EUA.

El ejemplo del debate de la inmigración “ilegal” es claramente un fracaso a dicha visión y misión local de la iglesia. Quizá esta problemática, o el abandono de la lealtad a una visión de la misión más amplia, es una de las razones por la cual los movimientos para-eclesiásticos siguen surgiendo dentro de los EUA. Cabe preguntar: ¿Cuál es la conexión entre el abandono de la misión local de la iglesia, la MCP, y los movimientos para-eclesiásticos?[7]

Si la misión de la iglesia local pudiera reconocer los cruces teológicos y culturales que nutren el cristianismo mundial, y a su vez pudiéramos seguir informándonos de nuestros/as misioneros/as que regresan a los EUA de países del sur global, entonces la iglesia local podrá retomar su misión y visión de una forma más saludable. A manera de conclusión, puedo decir que un nuevo entendimiento de la parroquia, no solo como área geográfica, sino como una parte integral de la visión y misión de la iglesia local pudiera desarrollar los siguientes beneficios.[8]

Primero, si la parroquia es vista como un lugar donde hay múltiples culturas, religiones y estatus sociales, se puede decir que la misión local de la iglesia tiene que pasar a ser la prioridad de la iglesia, y las MCP tienen que pasar a un plano secundario. Es irónico, como ya menciona Santiago-Vendrell, que rechacemos a los extranjeros/as que vienen a este país (y se dice en la lengua popular estadounidense, que no son bienvenidos/as) pero que paguemos a misioneros para ir a los países de donde estos extranjeros vienen.

Por último, se puede traer la crítica de que la misión local de la iglesia tiene que retomar una nueva vitalidad para tratar con temas tan controversiales como el de la inmigración ilegal. Temas como este, que son ejemplos claros de la problemática ya planteada, sigue polarizando a las iglesias dentro de los EUA cada vez más. Entonces, la pregunta clave es: ¿Qué podemos aprender de una nueva práctica misionera y de un nuevo entendimiento teológico de la parroquia? Desde una perspectiva pastoral práctica, podemos aprender a ser más fieles a la misión local que tenemos delante y que es parte de cada iglesia local.

Por otro lado, podemos concluir que este debate de temas controversiales es necesario y que nutre el quehacer teológico de países donde el cristianismo sigue disminuyendo de una forma rápida. En vez de que la iglesia dentro de los EUA abandone las MCP, debe retomar un nuevo paradigma misionero que nos ayude a ver más allá de nuestras propias narices. Que nos ayude, de una forma pastoral, a poner en práctica el modelo misionero trinitario, que nutre y sostiene a cada parte.

Este el reto que Cardoza-Orlandi presenta en su conclusión, y que nos lleva a pensar en cómo la misión de la iglesia sigue cambiando y sigue adaptándose a fenómenos dentro del cristianismo mundial, que van más allá de nuestro control. Cardoza-Orlandi nos reta: “…el cambio en la visión de la misión trae nuevas oportunidades en la gestión misionera. Estas oportunidades son una invitación a participar en la misión de Dios… como pueblo… somos co-participes en la misión.”[9] La parroquia, tanto local como mundial, de la iglesia en el siglo XXI, está incluida en el reto de recocer y ser coparticipe del reino de Dios y su justicia en el mundo.

[1] Dentro de los EUA hay excepciones de comunidades inmigrantes que traen vitalidad a iglesias tradicionales dentro del país. Particularmente de América Latina y el caribe.

[2] Rietema, Subverting Short Term Missions, 20

[3] Ibid., 20

[4] En el estado de la Florida, la iglesia metodista unida, está cerrando iglesias dado a los cambios demográficos drásticos y el fallo de dichas iglesias de adaptarse a su nueva “parroquia” que es teológicamente, étnicamente y culturalmente diferente.

[5] Dese el Nuevo Testamento hasta movimientos misioneros como el de Agustín en el siglo 6 a los Celtas. https://www.britannica.com/biography/Saint-Augustine-of-Canterbury. Accesado noviembre 8, 2017.

[6] Santiago-Vendrell. Short Term mission, 37. Mi propia traducción.

[7] Este fenómeno también está surgiendo en países como México. Donde los movimientos para-eclesiásticos están retomando la misión de la iglesia. Esto trae la pregunta: ¿son los movimientos para-eclesiásticos el futuro de la iglesia, donde el cristianismo global surgió? ¿pueden los movimientos para-eclesiásticos ser vistos como expresiones contextuales del cristianismo mundial?

[8] Pablo Oviedo. “Un mundo globalizado y fragmentado es mi parroquia”. Desafíos ecuménicos y políticos a nuestra teología wesleyana.” https://oxford-institute.org/2013-thirteenth-institute/working-groups/. Accesado en diciembre 8, 2017. Oviedo, retomando la visión de Wesley (el mundo es mi parroquia), habla de cómo la parroquia de la iglesia local esta fragmentada y como la iglesia tiene que retomar su sentido comunitario parta enfrentar los retos del siglo XXI.

[9] Carlos F. Cardoza-Orlandi, Una Introducción a la Misión. (Nashville, TN: Avingdon Press, 2003), 114.

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