La mujer en el Génesis

Comencemos por el tema de la Creación. En Génesis podemos encontrar dos relatos sobre la creación del hombre y la mujer. El primero está en Gn 1:27 y dice: “Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó varón y mujer los creó”. Este relato nos habla de la creación de la humanidad en términos generales. La palabra “hombre” del hebreo הָָֽאָדָם (ha’adam) se traduce como humano o humanidad. Aquí observamos que Dios en realidad creó a la humanidad y entonces se especifica que זָכָָ֥ר (zajar) varón y נְקֵבָָ֖ה (neqabá) hembra, los creó.[1]

A los dos se les creó a imagen y semejanza de Dios, en un mismo momento, por lo que la premisa de que la mujer es como una segunda creación viene sobrando, ya que es evidente que ambos fueron creados bajo las mismas reglas en el mismo espacio y tiempo. La cuestión es que, este no es el relato más usado cuando hablamos sobre la creación del hombre y la mujer. El más usado es el segundo relato: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” Gn 2:18. En este verso vemos que Dios decide que no es bueno que הָָֽאָדָָ֖ם “ha’adam”: ser humano (o humanidad) esté solo, y desde mi perspectiva esto nos habla de una cualidad de Dios impresa en el ser humano, es un ser social por naturaleza. “El ser humano es un ‘ser social’, necesita existir en relación a los de su misma especie.”[2] Esta es la razón por la que Dios decide darleעֵָ֖זֶר כְנֶגְדָֽוֹ ׃, “ezer kenegdo”, que traducido es “ézer”: ayuda, auxilio, rescate, apoyo, y “kenegdo”: complemento, sociedad igualitaria, compañerismo.[3]

Ahora bien, es válido resaltar en este momento, que el mismo vocablo “ézer” es usado en el A.T. en los momentos en los que el hombre acude a Dios pidiendo ayuda, esa es la clase de ayuda de la que habla el texto. No estamos hablando de un simple complemento dentro del combo, no es que la mujer haya existido para facilitar el cumplimiento del propósito del hombre como centro de la creación, sino que “ambos constituyen ese ‘apoyo mutuo e idóneo’ que les potenciará como núcleo social fundamental.”[4]

Hasta aquí podemos y debemos hacer una reflexión respecto a las maneras tradicionales de interpretar el texto, no estoy diciendo que vamos a descubrir el hilo negro, sino que debemos estar abiertos a reinterpretar de tal manera que podamos llevar amor, libertad, vida y justicia donde no hay. Que las mujeres tengamos por certeza que no fuimos creadas con el propósito de ser un accesorio para el hombre, es un mensaje liberador, saber que Dios estaba pensando en nosotras desde el inicio de los tiempos nos hace sentir amadas, deseadas y libres.

Ahora bien, este no es el único pasaje cuya interpretación mete en problemas a las mujeres en el Génesis. “Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.” Gn 2:21-23. Este pasaje se ha usado comúnmente para reafirmar la creencia de que la mujer fue una segunda creación, diseñada para ser complemento del hombre, es decir que su único propósito era que el hombre no estuviera solo, vivir para servirlo. Sin embargo, si ponemos atención en el idioma original, y si buscamos que nuestra interpretación lleve amor, libertad, justicia y vida, entonces seremos capaces de ver más allá de lo que nos han enseñado.

“Es necesario aclarar que la expresión hebrea צֵלָע (tselá’) posee variadas acepciones en el Ant. Testamento hebreo: costado, soporte, ladera, estructura. Y de las 40 veces que es usada en el texto bíblico veterotestamentario, solo en Gn.2:21 se ha traducido como “costilla”, por el solo hecho de que le antecede el numeral cardinal femenino אֶחָד (‘ejad), pero aun así el significado general de la expresión tselá está relacionada con la labor de edificación o construcción y expresa la composición o parte importante de algo que se edifica o construye.”[5]

Como muchos suelen predicar en las bodas, esta narración en donde se expresa que la mujer salió de un costado, puede verse como un simbolismo para entender que la mujer está en igual posición que el varón, en cuanto a valor y dignidad. Dios invirtió amor, tiempo y dedicación para la creación de cada uno, y esto es algo que no podemos perder de vista.

Ahora quiero hablar del pasaje de la caída y de sus consecuencias, ya que estos versos son usados para legitimar la visión de la subordinación y sujeción de la mujer frente al hombre. Sabemos que la serpiente se acercó a Eva y la tentó a comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, pero pocas veces pensamos en lo que eso implica…

“En el contexto social del texto, la mujer estaba relacionada con el mundo de la casa (campesina), sabía lo que era bueno para comer, tomó del fruto lo comió lo compartió con su marido. En el texto ella aparece relacionada con una sabiduría relacionada a la vida cotidiana.”[6]

¿Qué pasaría si por un momento dejamos de ver a Eva como ingenua, como alguien que se dejó engañar fácilmente y la vemos como alguien con hambre y necesidad de encontrar sabiduría? Por supuesto que no con eso pretendo decir que hizo bien, porque la Biblia es clara al respecto, pero la reprensión no fue solo para Eva sino para los tres (Adán, Eva y la Serpiente) y eso nos habla de la responsabilidad que cada un tuvo en el acto. La mujer no es la culpable de la caída, cada ser humano ha sido dotado con la capacidad de decidir lo que hace o deja de hacer, si para Dios es claro, ¿por qué no lo es para nosotros?

Finalmente abordemos el pasaje de las consecuencias del pecado. Hemos escuchado que la sujeción de la mujer hacia el varón es parte del orden natural divino, pero quiero poner sobre la mesa la posibilidad de que pensemos que esto fue y sigue siendo, consecuencia del pecado. “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.” Gn 3:16. Este pasaje tan comúnmente utilizado para fundamentar esta creencia, en realidad está sacado de contexto, pues esta declaración surge en el momento de las sentencias por la desobediencia.

“El contexto del pasaje nos habla que Dios está enunciando las caóticas consecuencias del pecado y caída de la humanidad, en el caso de la mujer, se le declara que como consecuencia del pecado, ella sufrirá el ser dominada brutalmente por el varón, ya que la expresión mashal: dominar, ejercer poder, poner bajo vasallaje, vencer y conquistar, es empleada frecuentemente en un sentido de dominación, señorío y hasta bélico en el Ant. Testamento hebreo.”[7]

Si esta es una evidente consecuencia del pecado, así como la degradación de nuestra tierra, ¿por qué hemos de hacer una doctrina a partir de este suceso? ¿Dónde queda el ejemplo de vida de Jesús y sus enseñanzas? ¿Dónde queda nuestra labor de llevar libertad, amor, vida y justicia? Queda claro que podemos acercarnos al texto con amor y respeto, sin quitar nada de él, pero con la firme intención de hacer de nuestras interpretaciones unas que de verdad reflejen el amor de Dios por su pueblo y su mundo.

__________________________________________

[1] Gustavo Robles C. Violencia de género y Biblia. Santiago, Chile: Comunidad de Fe Rey de Gloria. Pág. 1 http://www.radioarmonia.cl/inicio/images/pdfs/Violencia-de-Genero-y-Biblia.pdf

[2] Gustavo Robles C. Violencia de género y Biblia. Santiago, Chile: Comunidad de Fe Rey de Gloria. Pág. 2 http://www.radioarmonia.cl/inicio/images/pdfs/Violencia-de-Genero-y-Biblia.pdf

[3] Ibid. Pág. 2

[4] Ibid. Pág. 2

[5] Gustavo Robles C. Violencia de género y Biblia. Santiago, Chile: Comunidad de Fe Rey de Gloria Pág. 2 http://www.radioarmonia.cl/inicio/images/pdfs/Violencia-de-Genero-y-Biblia.pdf

[6] Diego Paneluisa. Devocional 30 día de Génesis. 3° día: La Biblia y la violencia hacia la mujer- repensar lo femenino: Diálogos a partir de Génesis 3. Pág. 3

http://www.micahnetwork.org/sites/default/files/doc/library/devocional_-_3o_dia_genesis_3.pdf

[7] Gustavo Robles C. Violencia de género y Biblia. Santiago, Chile: Comunidad de Fe Rey de Gloria. Pág.3 http://www.radioarmonia.cl/inicio/images/pdfs/Violencia-de-Genero-y-Biblia.pdf

1 thought on “La mujer en el Génesis”

  1. Un artículo provocativo, arriesgado, desafiante; que sacude las anquilosadas interpretaciones tradicionales-patriarcales, y rescata la belleza y el valor de la mujer.
    Muchas gracias, Fernanda, por compartir.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *