Bolivia: Hacia un Pluralismo Teológico

Hace tiempo, leí un artículo de un blog llamado Latinorebels.com, que explicaba las tensiones religiosas que existen en Bolivia entre pueblos indígenas y cristianxs. Me llamó mucho la atención leer que en el siglo XXI todavía existan rigideces religiosas que se centran en diferencias. No porque crea en el universalismo ó porque crea que las religiones ya no deben existir, sino porque defiendo la tolerancia, la libre expresión, y la teología antropológica. Para darles más contexto sobre la situación en Bolivia, el pasado 10 de noviembre del 2019, el expresidente, Evo Morales fue forzado a renunciar por acusaciones de fraude electoral. Desde entonces, la nueva presidenta interina, Jeanine Áñez, hizo su primera aparición pública expresando que: “La Biblia es importante para nosotros. [sic.] Nuestra fuerza es Dios. Dios es poder.”[1] Esta declaración ha causado mucho temor y conflicto entre las comunidades indígenas andinxs. Esto debido a que, según el Censo Nacional de 2012, el 41% de la población boliviana de 15 años o más es de origen indígena.[2] Esto me obliga a reflexionar en las siguientes preguntas: ¿En contra de quién debe ser utilizado este poder del que habla Áñez? ¿Acaso Dios está en contra de lxs indígenas? ¿Serán estos perseguidos debido a que no leen la biblia? En este artículo hablaré sobre cómo el evangelismo, a manera de fuente política, puede oprimir y marginalizar aquellxs que Dios también ama.

No es la primera vez que la soteriología es usada como justificación para la persecución y el uso de la fuerza política. En el siglo XIII muchos exploradores, como Hernán Cortés, Francisco Pizarro y Cristóbal Colón, tenían en mente agendas de ‘prosperidad’ cívica mientras usaban simultáneamente la teología como escudo y lanza. De acuerdo con el teólogo Raúl Sosa este modelo de relación entre el cristianismo y la política es conocido como, “sacralizador-restaurador.” Según el autor, este modelo:

“en última instancia, la relación entre cristianismo y política se convierte así en una alianza de poder en la que el cristianismo sacraliza el orden imperante apuntalándolo y restaurándolo cuando este orden se resquebraja o se siente amenazado, mientras que el poder, por su parte, le confiere al cristianismo una posición de privilegio que presuntamente beneficiará el cumplimiento de la misión de difundir el evangelio e instaurar el Reino de Dios.”[3]

La situación empeora ya que esta posición de privilegio, como dice Sosa, ha revivido sentimientos anti-indígenas entre personas de poder que ocupan un puesto en la política boliviana. Por ejemplo, Luis Fernando Camacho, abogado y aliado de Añez, públicamente se expresó diciendo, “Bolivia para Cristo, Pachamama nunca más volverá a entrar en este palacio.”[4] Pachamama (Mama Pacha), para aquellxs que no conocen, significa la Madre Tierra para lxs indígenas en la cordillera de los Andes, y es una referencia directa a la mitología inca. Este tipo de comentario solo acentúa una narrativa de odio, exclusión y guerra de parte del cristianismo contra cualquiera que piense lo contrario. Campañas evangelísticas como esta son simple y claramente una violencia religiosa dirigida a comunidades indígenas.

Si hablamos en términos generales más amplios, los estudios teológicos requieren entender y considerar muchos aspectos filosóficos y métodos de las ciencias sociales aplicados a las religiones. Cuando digo estudios teológicos (y más hacia la filosofía de religiones), me refiero a cualquier investigación que trate de entender la relación entre la cultura y la religión de seres humanos que están en búsqueda de lo trascendente y metafísico.

Por ende, en la teología, es esencial reconocer la religión popular y otras alternativas tradicionales. De acuerdo con los teólogos Miguel A. De La Torre y Edwin David Aponte, la religión popular es principalmente aquellas expresiones religiosas encontradas fuera de la iglesia institucional que abordan los aspectos más afectivos de la espiritualidad religiosa de una manera holística.[5] Este punto de vista demuestra un contraste con muchas denominaciones convencionales. Sin embargo, dichas expresiones siguen siendo importante para aquellxs que la practican de acuerdo a su propia interpretación cultural, histórica y contexto actual. En otras palabras, la religión popular se puede asimilar como “la fe de la gente” incluyendo los entendimientos religiosos y las prácticas acompañantes que fluyen de la mayoría y forman parte de su vida cotidiana, sean o no sancionados formalmente por las autoridades institucionales, académicas, o eclesiásticas.[6] Como cristianxs, no estaría demás, reflexionar en este acercamiento hacia lxs indígenas andinos y su religión.

Evo Morales fue muy querido por lxs indígenas Bolivianxs, ya que Evo mismo es nativo boliviano de ascendencia indígena Aymara. Morales fue el primer presidente indígena de Bolivia desde su independencia del dominio colonial español en 1825.[7] Por mucho tiempo, lxs indígenas en Bolivia fueron económica y socialmente marginadxs. Sin embargo, durante la administración de Morales las comunidades indígenas se beneficiaron de muchos cambios sociales. Por ejemplo, muchas de sus identidades étnicas fueron reconocidas. La ley boliviana oficialmente identificó 36 lenguas y etnias indígenas nativas del país.[8] Es por eso que, en 2009, el nombre del país fue cambiando a Estado Plurinacional de Bolivia. Enfatizando la organización política y jurídica de una sociedad de varias naciones unidas en un solo estado. También, es muy importante recalcar que muchas comunidades indígenas tuvieron la libertad de practicar su religión, libertad que está siendo amenazada por una “evangelización totalitaria” o una “soteriología limitada”. Desafortunadamente, en esta última transición política, símbolos como la Wiphala (bandera representante de los diversos grupos indígenas de los Andes) y Chakana (la cruz andina) han sido destruidos y quemados en muchas protestas anti-indígenas.

La opresión de la evangelización forzada a través del poder político tiene que cesar. No podemos seguir practicando un imperialismo salvífico, diseñando una soteriología restringida y construida por el temor y odio. Ignorar el hecho de que el cristianismo, en un momento dado, fue utilizado por los colonizadores para reprimir, es insensato y no debe ser repetido. Es nuestro deber encontrar y practicar otras alternativas para la evangelización. Estoy de acuerdo con la teóloga Fernanda Casar, cuando dice que las teologías poscoloniales nos pueden ayudar con una lectura más profunda, del fenómeno de la pluralización de sujetos e identidades teológicas como la de los indígenas. Casar explica:

Las Teologías Poscoloniales, son conscientes de que existen otras maneras de percibir la realidad, y que, aunque los métodos que te lleven a otras percepciones distan mucho de los métodos tradicionales europeos, son igualmente válidos, y generan reflexiones teológicas mucho más conectadas a la realidad, que responden a las problemáticas actuales de nuestro mundo (o al menos tratan de hacerlo).

Es por eso por lo que considero que el pluralismo nos ayuda a reconocer que existen múltiples, tal vez infinitos, tipos de realidad. Utilicemos la tolerancia, las ciencias sociales, y las teologías poscoloniales como herramientas para entender un pluralismo teológico. A través de estas podremos deducir que:

“Todas las perspectivas teológicas de los latinxs no pueden clasificarse únicamente como cristianas. En muchos casos, componen una mezcla de cristianismo y otras tradiciones religiosas, a las que generalmente se oponen las “instituciones religiosas oficiales”. Sin embargo, para los marginados, estas expresiones religiosas intentan proporcionar un remedio inmediato para la lucha de la vida cotidiana, una vida puesta cargada de opresión institucionalizada.”[9]

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[1] Matthew Peter Casey, “Old Religious Tensions Resurge in Bolivia After Ouster of Longtime Indigenous President”, https://www.latinorebels.com/2019/11/20/oldreligioustensions/. Accessed on 03/07/2020.

[2] Leonardo Tamburini, “Indigenous World 2019: Bolivia”, https://www.iwgia.org/en/bolivia/3389-iw2019-bolivia.html?highlight=WyJsZW9uYXJkbyIsInRhbWJ1cmluaSIsImxlb25hcmRvIHRhbWJ1cmluaSJd. Accessed on 03/07/2020.

[3] Raúl Sosa, “Fe cristiana y política ayer y hoy”, http://www.imu.org.uy/fe-cristiana-y-politica-ayer-y-hoy/. Accessed on 03/07/2020.

[4] Matthew Peter Casey, “Old Religious Tensions Resurge in Bolivia After Ouster of Longtime Indigenous President”, https://www.latinorebels.com/2019/11/20/oldreligioustensions/. Accessed on 03/07/2020.

[5] Miguel A. De La Torre y Edwin David Aponte, “Introducing Latino/a Theologies”, (Maryknoll, NY: Orbis Books, 2001), 118.

[6] Miguel A. De La Torre y Edwin David Aponte, “Introducing Latino/a Theologies”, (Maryknoll, NY: Orbis Books, 2001), 119.

[7] Matthew Peter Casey, “Old Religious Tensions Resurge in Bolivia After Ouster of Longtime Indigenous President”, https://www.latinorebels.com/2019/11/20/oldreligioustensions/. Accessed on 03/07/2020.

[8] Opinión Diario de Circulación Nacional, “Las 36 naciones de Bolivia”, https://www.opinion.com.bo/articulo/pais/las-36-naciones-de-bolivia/20130806020300444625.html. Accessed on 03/07/2020.

[9] Miguel A. De La Torre y Edwin David Aponte, “Introducing Latino/a Theologies”, (Maryknoll, NY: Orbis Books, 2001), 135.

1 thought on “Bolivia: Hacia un Pluralismo Teológico”

  1. Excelente artículo Alex, gracias por poner luz sobre esto, Dios nos ayude a ser compañeros/as de la misión de Dios entre nuestros pueblos originarios y no conquistadores, nunca más conquista y destrucción de nuestros pueblos originarios ni de ningún pueblo, o etnia… Abrazo, Pablo Oviedo

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