La discapacidad y la teología contemporánea 3

Parte 3 La doctrina de la escatología

El “fin del mundo” es algo que ha estado en la fascinación y la imaginación del ser humano desde el principio, y que ha cautivado la creatividad de millones a través de la historia. Desde las predicciones del mundo Maya, la visión contemporánea de los zombies acechando la tierra y hasta las películas apocalípticas de guerra, el fin del mundo y del género humano es algo que está presente en muchos aspectos de nuestras vidas.

La biblia, por ejemplo, está llena de literatura apocalíptica que habla de la caída de imperios, la destrucción de templos, la ruina de ciudades y el final eterno de Satanás y sus secuaces. Muchas historias bíblicas están enmarcadas en este género apocalíptico, de una visión final de mundo tal cual como existe.

Escatología

La escatología, el cual es una rama teológica designada para el estudio de este tipo de género bíblico, es una parte importante de todo estudio sistemático de nuestra fe. De hecho, Jesús mismo describe varias señales de lo que puede ser previsto como el final de nuestro mundo. (Mateo 24:4-32) Una de las señales más visibles en esta visión de Mateo es la idea de pertenecer a uno de estos dos grupos: los elegidos por un lado y los rechazados por el otro. Pero este tipo de interpretación escatológica (especialmente partiendo del Antiguo Testamento) está centrada en un concepto dualista judío de pureza e impureza.

De la misma forma, el entendimiento Bíblico de la discapacidad está enmarcado en un dualismo similar que va desde 1) el hecho de que la discapacidad es una forma de castigo por actividades pecaminosas en la vida de la persona (o familiares) (Ej. Juan 9:1); y 2) La discapacidad es el resultado de la actividad de espíritus malignos en la persona (Ej. Mateo 8:28-34). Esto ha llevado a que la capacidad sea vista de una forma negativa, como una mancha de una creación original perfecta.[1]

Hay dos problemas fundamentales con la escatología que está centrada en dicho dualismo. 1- La escatología que parte desde esta perspectiva, de una forma práctica siembra división y exclusión, dado que se concentra en la separación entre los elegidos y los rechazados. 2- Este tipo de división naturalmente ignora la voz de aquellos/as que están en los márgenes. En este caso, en el margen de la discapacidad tanto física como mental. Este tipo de escatología tiene retos serios, especialmente para los que viven dentro de nuestras familias, y para los que son parte de la vida y ministerio de la Iglesia de hoy.

Claro está que el entendimiento bíblico de la discapacidad, que incluye a personas con discapacidad física o mental de todo tipo (los rechazados), no es igual a la idea contemporánea que se presta más a la inclusión. Sin embargo, incluso en el Nuevo Testamento vemos cómo Jesús comienza a romper con estos moldes dualistas, tratando de traer nuevas perspectivas a esta dicotomía judía. Su respuesta a la pregunta de sus discípulos en Mateo 24, es la clásica respuesta contracultural. “Ni él, ni sus familiares han pecado… solo es para que en él se manifieste la gloria de Dios.” Esta respuesta es el principio de la ruptura de esta visión escatológica, que limita a las personas que tienen discapacidad, como miembros de un grupo que está en clara desventaja. Otro ejemplo claro de esta ruptura contracultural, es la conversación de Jesús con Zaqueo (Lucas 19:1-10) quien es descrito en la narrativa de Lucas, como “bajo en estatura” (19:3). Esta descripción es una referencia directa al “enano” que se encuentra en la lista de “defectos” que descalificaban a un sacerdote a llevar sacrificios al altar santísimo (Levítico 21:16-24). Para Jesús, Zaqueo ya era parte del plan salvífico sin importar su discapacidad, y lo llama: hijo de Abraham. Zaqueo, que estaba excluido por leyes levitas del plan de Dios debido su apariencia física, (y también porque era un recaudador de impuestos rico) pasa a ser salvo. Para más información en cuanto a la salvación y la discapacidad ve aquí.

La imaginación pastoral

El imperativo de traer respuestas a estos retos serios nos lleva a poner en práctica nuestra imaginación pastoral. Por ejemplo, la imaginación pneumatológica de Yong[2] expresa de una forma clara y precisa que el Espíritu Santo promueve la diversidad en la unidad del cuerpo de Cristo, en vez de la exclusión de la visión dualista. Esta imaginación pastoral cambia la narrativa de exclusión a una de inclusión que ha sido marginada (así como lo vemos en la historia de Zaqueo).

Nuestra imaginación pastoral debe tener en cuenta la inclusión de personas con discapacidad, pero no al costo de su eliminación total como personas diversas que son, y debe reconocer que ellas están incluidas en el plan salvífico de Dios desde su principio. No como que Dios va a “restaurarlos” de todos sus “defectos” en el día del juicio final, sino más bien, demostrando la bendición que existe en la diversidad, en tener personas con discapacidad como parte de nuestras comunidades de fe.

Necesitamos reconstruir y promover esta narrativa contracultural (como lo hizo Jesús en su tiempo) de tener a toda persona con discapacidad (tanto física como mental) en un lugar de igualdad, y mutuo respeto. Si la visión de un mundo futuro no es una que incluye todas las voces cantando en unidad a Dios en la gloria, y que incluye a personas con discapacidad, solo entonces el “fin del mundo” comienza a tener connotaciones prácticas hoy día.

Es tiempo de que la imaginación pastoral de la Iglesia mundial salga a la defensa e inclusión de millones de personas que están dentro de ellas, personas que traen alegría, dones, ternura, bendición, y belleza a la diversidad del cuerpo de Cristo y a la vida de cada creyente.

Como padre de una niña con discapacidad (pero con mayor habilidad y capacidad mental que el 95% de la población mundial) he sido retado a pensar y a reconstruir doctrinas que sirvan como puentes a la inclusión y preservación de la belleza de Dios en la diversidad. Espero que esta sea la práctica pastoral en un futuro escatológico no muy lejano.

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[1] Disability, Christian Reflections, A series between faith and Ethics. (Baylor University, 2012), 11

[2] Rosalynde Welch, Review: Amos Yong. Theology and Down Syndrome: Reimagining Disability in Late Modernity. (Waco, Texas: Baylor University Press, 2007), 188

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