La discapacidad es un hecho y una realidad

Breve historia de la discapacidad

Las personas con discapacidad han pasado por situaciones muy difíciles a través de la historia de la humanidad. En las sociedades antiguas como la griega y la romana, se asumía que la discapacidad era producto de un castigo divino, por lo que las personas con esta condición debían ser eliminadas porque eran considerados seres humanos inútiles. En la Edad Media, las respuestas frente a ello fueron el aislamiento, la marginación y la sentencia a depender de ayuda pública para su sustento. Eran usados en las cortes reales para entretener a la realeza y mofarse de ellos o ellas. En esta época aparecen las instituciones donde son llevados para ser cuidados. En los siglos XVI al XVIII, el estado presenta una mayor preocupación por las personas con discapacidad y se crean diversas instituciones para dar atención para las diferentes patologías que se presentan, dando paso a una atención aislada del resto de la sociedad. Luego en el siglo XX, el desarrollo médico y científico cambió esta perspectiva, promoviendo una comprensión desde la deficiencia biológica producto de una enfermedad con unas consecuencias que deben ser normalizadas mediante técnicas rehabilitadoras, lo cual determinó que se tratará a la persona en condición de discapacidad como un ser enfermo cuyo problema estaba en su propia condición personal. Esto limitó la participación social, dado que se consideraba que la enfermedad impedía su desarrollo educativo y laboral, y ubicó el problema en la persona sin considerar el ambiente.(1) Además, en este siglo se da inicio a la desinstitucionalización, lo que desató un aumento de ver a las personas con discapacidad en todo lugar y la sociedad no estaba preparada para cumplir con todos los requerimientos que estas personas necesitaban para desarrollarse de una manera digna tanto social, laboral y educacional.

Como consecuencia de lo anterior, al tratar el tema de la discapacidad, hay que considerar muchas variables e ir entrelazando cada una de ellas para tener una idea completa. Es importante preguntarse: ¿qué sabemos de la discapacidad? Primeramente, que mil millones de personas son afectadas por alguna discapacidad alrededor de la tierra, lo que corresponde al 15% de la población mundial, del cual 95 millones son niños de entre 0 a 14 años. El 80% de personas con discapacidad vive en países en desarrollo, donde un 30% de los jóvenes que viven en la calle tiene discapacidad y un 2.2 % tiene dificultades muy significativas (dato obtenido en el año 2011) (2). Esta cifra, que ha ido cambiando con el tiempo, afecta principalmente a las personas más pobres, a las mujeres y adultos mayores. Influyen en la discapacidad los accidentes de tránsito, los conflictos bélicos, los desastres naturales, la malnutrición, el abuso de sustancias y medicamentos, la contaminación, la mala atención de la salud, las condiciones de vida (insalubridad, agua potable, saneamiento) y la genética. Además, se suman las condiciones crónicas que las personas van adquiriendo con el tiempo, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos mentales, la vejez, etc.

La persona con discapacidad presenta menos logros académicos, lo que influye en su economía porque tienen menores opciones de trabajos. Esto conlleva problemas de vivienda, transporte y menor acceso a la atención médica por no contar con los seguros de salud apropiados para su atención y generalmente, la persona con discapacidad termina sumida en la pobreza. En los trabajos, los salarios son más bajos, y el desempleo es común porque hay menor oportunidad laboral y pocas posibilidades de promover el autoempleo, dándose una inseguridad alimentaria y vivienda deficiente que finalmente conduce a una exclusión social, debido a los prejuicios y discriminación de todo tipo.

Asimismo, la discapacidad presenta barreras que desfavorecen a las personas con discapacidad. Estas barreras son a nivel de políticas y normas inadecuadas en la educación, acceso al entorno físico, falta de priorización de la rehabilitación y la inclusión social. Además, las actitudes negativas que llevan a la discriminación y a los prejuicios crean faltas de expectativas. La prestación de servicios de salud es deficiente y el financiamiento es difícil, ya que la persona con discapacidad requiere contar con accesibilidad, cuidados, terapias, entrenamiento, transporte, etc. generando costos elevados tanto para sí mismo, como para la familia y la sociedad.

El Informe Mundial sobre Discapacidad 2011 (página 4) (3) resalta que la discapacidad “resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y el entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad en igualdad de condiciones con los demás”. Si se define la discapacidad como una interacción, ello significa que la discapacidad no es un atributo de la persona. Se pueden lograr avances para mejorar la participación social abordando las barreras que impiden a las personas con discapacidad desenvolverse en su vida cotidiana.

La discapacidad intelectual no es una enfermedad y es de por vida. Los niños presentan dificultad para gatear, sentarse, caminar (lo hacen más tarde que los otros niños), dificultades para hablar (lo hacen tardíamente), dificultades para comprender las cosas, es decir, un retraso en todas las áreas del desarrollo intelectual del niño. Hay que considerar que cada niño con discapacidad intelectual es capaz de aprender, desarrollarse y crecer. Si se les ayuda apropiadamente, ellos pueden vivir una vida satisfactoria.

En la discapacidad intelectual, se presentan algunos problemas éticos que hay que considerar como es el caso de la autonomía. La dignidad de la persona se fundamenta en la autonomía, pero la persona con discapacidad intelectual y severa no tienen autonomía, se encuentra impedida, ya que no hay entendimiento de parte de ella de lo que sucede a su alrededor y la información que se le da no es comprensible para el nivel intelectual en que vive y no puede tomar decisiones por sí misma. Su discapacidad para llevar a cabo una función no es parcial, es severa, y dicha discapacidad está causada por un proceso patológico que casi siempre es no solo irreversible sino muchas veces degenerativo.

Por lo general, las personas con discapacidad intelectual necesitan de otra persona que tome las decisiones por él o ella, delegando toda su autonomía a esa persona que puede ser un familiar o un tutor legal. Esto es muy delicado, porque quién regula a estas personas de estar tomando correctamente las decisiones y velar por el bienestar de estas personas. Solo cabe pensar que la motivación que deben tener es el amor y que sus valores éticos sean altos, porque de lo contrario están exponiendo a estas personas con discapacidad intelectual a una vulnerabilidad que no necesitan vivir.

La sociedad tiene la obligación de ser inclusiva con las personas con discapacidad

Para ello es importante educar al público acerca de la discapacidad y asignar recursos para generar un cambio social donde no solo se suplan las necesidades económicas (atención médica, accesibilidad, seguro social, recreación), sino que también se valore a las personas entregándoles una sonrisa, manifestándoles que estamos conscientes de su presencia y mostrándoles aceptación (darse cuenta que está ahí frente a uno, que lo miren y lo acepten). Estos son recursos invaluables que no tienen un costo monetario pero que permite que se manifiesten la solidaridad y ponerse en el lugar del prójimo.

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(1) Rozo Reyes, Claudia Marcela. Principios bioéticos y discapacidad: la perspectiva de su inclusión en las políticas públicas. Revista Colombiana de Bioética. Vol. 6 Nro. 2, 2011: 26-44.

(2) Curso de bioética en el ámbito de la discapacidad intelectual y la salud mental. Universidad Pontificia de Salamanca. Fundación Pablo VI, 2018.

(3) Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías. Organización Mundial de la Salud, 1983: 56-58.

1 thought on “La discapacidad es un hecho y una realidad”

  1. Soledad : tus aportes me enriquecen , lo de la autonomía me parece desafiante y super relevante¡¡¡
    gracias

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